Es un vaso grueso de duralex. Hielos polimorfos flotan en un fluido transparente y oleaginoso. Al acercarlo a la boca noto un fuerte olor a alcohol. Sin duda este gin-tonic es capaz de curar la más profunda herida. Sé que si pruebo este brebaje quedaré afectado por una ceguera total propia de las intoxicaciones por metanol. Cómo puedo ser el único en darse cuenta de que nos quieren envenenar. Sin duda este no es mi sitio. Soy distinto y probablemente superior a todos ellos. 

A mi alrededor todos bailan espasmódicamente ritmos que parecen tribales. Todos se saben las canciones que pincha el deejay menos yo. Tantos años de solfeo y armonía, tantas fugas de Bach, tantas sonatas de Beethoven, tantos nocturnos de Chopin, para acabar sometido a un infame ritmo binario. Chis, pum. Chis, pum. Chis, pum. Chis, pum. 

Qué fue de los compases de amalgama y del contratiempo. Chis, pum. Chis, pum. 
Un martillo percutor tiene más variedad que ésto. Chis, pum. Chis pum. 
Intento descifrar las letras de las canciones que corean. Chis, pum. Chis, pum. 
Desafinan hasta en los silencios. Chis, pum. Chis, pum. 

A empujones consigo abrirme paso hasta el retrete. Es fácil llegar hasta allí. Sólo tienes que dejarte llevar por el olor a letrina infecta. Conforme me voy acercando noto como mis pies empiezan a chapotear sobre lo que supongo son orines. La gente sale del baño con la cara desencajada y con una euforia inconmensurable. Sin duda no podrían aguantarse más. 

Buscaré un árbol.

Supongo que la decisión no fue fácil y pensaron que hacían lo mejor. 

  • Presentar un concurso de acreedores de extinción. 
  • Presentar a la administración concursal un inventario completamente incompleto. 
  • Pensar que la deuda a los trabajadores la cubriría totalmente el fogasa.
  • Y abrir otro negocio que se dedicara a lo mismo con el material "reciclado" del anterior. 

Por lo visto añades cuatro letras al nombre antiguo y 'voila'. Ciertamente  de esta forma se minimizan mucho los problemas de cambio del logotipo en las plantillas e informes. Así como evitas a los clientes un gran trastorno por el cambio de nombre. 

Yo pensaba que la ley no permitía esto pero parece ser que si. 
¡Viva el vino!

Querido lector antes de leer este post le recomiendo, si no lo ha hecho ya que empiece por el principio de la saga. La historia interminable 1ª Parte

16 de octubre de 2012
9 de la mañana. Llaman al portero automático. --¡Correo Certificado!-- Exclama el cartero por el telefonillo.

--¡¡¡Recristo!!! una carta de hacienda. Seguro que el ministro Montoro me quiere empapelar.-- Exclamo. Parece que no les cuadra lo que mi jefe les ha dicho que cobré con lo que declaré. Obvio, yo no declaré las pagas extra que no había cobrado y que él le dijo a hacienda que me había pagado. Pues nada a buscar papeles por abogados y la administración concursal y demostrar la verdad. 

8 de noviembre de 2012
Desde los mentideros empiezan a llegarnos noticias de que oficialmente ya somos libre y estamos (por fin) en el paro.

12 de noviembre de 2012
Se confirman los rumores. La administración concursal nos comunica que el día 6 de noviembre 2012 se dictó el auto de extinción de nuestros contratos y nuestra relación laboral con Terra Control S.L. ya es historia. Ahora tendremos que apuntarnos al paro.

19 de noviembre de 2012
La administración concursal nos ha pedido el favor de que la acompañemos a la nave para ayudarles a identificar el inventario. Al entrar nuevas sensaciones recorren mi interior. Esto parece una nave fantasma. ¿Pero esto que es?. Todo igual pero distinto aquello era un "downgrade". Toda la maquinaría y material había sido sustituido por máquinas viejas y de peor calidad que las que había en el mejor de los casos. Para el resto de situaciones las cosas habían desaparecido. Si con lo que se saque de aquí tienen que indemnizarnos vamos apañados.

3 de junio de 2013
7 meses más tarde el FOGASA nos paga con un 60 por ciento de la deuda contraída con Terracontrol. El abogado se lleva un 10% de esta cantidad. Vaya ruina.

Llanto

Seis de la mañana, algo perturba mi sueño. De lejos se oye un inquietante llanto desconsolado. Tamizado por las paredes parece una psicofonía. Presto atención y creo entender gritos entre los sollozos: "Papa no está, papá no está". El ambiente es frío y húmedo y en la cama se está calentito. 

Sin duda es un niño, probablemente el de la vecina. No se calla. Su padre no está, eso ya me lo ha dicho, pero ¿dónde está su madre?¿Por qué no le consuela y me deja dormir?
Pienso en que han dejado al crío sólo en casa, o que su madre inconsciente está tirada en la bañera con una aguja colgando del brazo. ¿Debo hacer algo? Mejor espero. 

Parece que el temporal ha amainado. Me doy media vuelta meto la cabeza debajo la manta y sigo durmiendo. 

Dios omnipotente, creador y conservador de todas las cosas.
Tú, que eres llamado fuente de la luz y de la sabiduría, dígnate
infundir en las tinieblas de nuestro entendimiento un rayo penetrante
de tu claridad, que nos encienda en amor tuyo y de la verdadera
sabiduría, apartando de nosotros la ignorancia y el pecado.
Tú, que haces elocuentes las lenguas de los pequeñuelos,
llena de celestial erudición las nuestras y derrama en nuestros
labios la gracia de tu bendición.
Concédenos PERSPICACIA para entender, DOCILIDAD para aprender,CAPACIDAD para retener, SUTILEZA para interpretar y GRACIA para hablar.
INSTRUYENOS en el principio de nuestro estudio, DIRIGENOS enel medio y LLENANOS de sabiduría en el fin. Tú que eres verdaderoDios y verdadero Hombre y vives y reinas por los siglos de lossiglos. AMEN.

En un ambiente rebosante de hormonas adolescentes rezábamos esta "ORACIÓN PARA EL PRINCIPIO DE LA CLASE". Daba igual que fuera primera hora de la mañana o última de la tarde. Cuando el padre Victorino llegaba todos nos poníamos en pie y rezábamos a coro esta oración. 

Sus clases de matemáticas eran un universo alternativo. Su didáctica de la vieja escuela nos llevaba a la repetición exhaustiva de frases que en aquel momento (y probablemente hoy también) carecían de sentido: "La derivada de una función en un punto es precisamente el coeficiente angular de la tangente a la función en dicho punto". 
Para recordar unos cuantos decimales del número pi tenía una regla nemotécnica que decía:
"Soy y seré a todos definible,
mi nombre tengo que daros,
cociente diametral siempre inmedible,
soy de los redondos aros."
Después tan solo había que sustituir las palabras por su número de letras y nos queda un número pi con 19 decimales.

Sus castillos de fracciones eran tamaño pizarra y su resultado siempre terminaba siendo 2. "-Simplifique-" Nos gritaba cuando dejábamos algo simplificable escrito en la pizarra. 

A veces recurría a números circenses para explicar conceptos físicos. Nadie pensaba que aquel venerable anciano fuera capaz de sujetar con una mano una rueda de bicicleta, pero todo era posible gracias al "radio vector".

"Lo que han estudiado ustedes me lo como con pólvora y no me muero" Repetía cada vez que nos entregaba un examen corregido. Posiblemente sus insultos ahora le habrían llevado a la cárcel por racista. Sus preferidos eran "Besugo Moro" y por oposición "Merluzo Marroquí". Aunque "Atontao que no entiende nada" o "despotenciao" también resonaban en nuestro pueriles oídos. 

Pero lo mejor de todo llegaba cuando nos hacía recoger todo y poner las manos encima de la mesa. "-No manipulen-" nos decía. Había llegado el momento de la historia del día. Sin duda su mayor éxito era la historia de la negra que había conocido en una estación de tren y que hablaba cinco idiomas. Dios mío cómo podía ser aquello se preguntaba. Gracias al él aprendimos que el camión de la lejía conejo tenía la matrícula número 103 y en el interior del 0 estaba el agujero para meter la manivela y arrancar el motor. También nos contaba sus secretos de confesión. "Padre vivo con un hombre que no es mi marido, pero dormimos en camas separadas. ¿Es pecado?". 

Sus lecciones de moral a veces rozaban el surrealismo. El hombre no comprendía esa obsesión por la juventud por el desnudo y nos decía. "Porque yo he visto muchas mujeres desnudas... en una mesa de mármol... y no les he hecho nada." Solo hubiera faltado eso pensamos todos. 

Un día llegó a clase con una noticia del periódico que decía que un tren había atropellado a dos adolescentes cogidas de la mano. Sus conclusiones fueron las siguientes. "Las dos chicas estaban enamoradas una de la otra y para sellar su amor prohibido e incomprendido por la sociedad habían decidido suicidarse juntas." 

Su faceta cómica la solía explotar contando los chistes en primera persona como si los hubiera vivido:

Un día iba en el tren, en un departamento de esos hay cuatro asientos frente a otros cuatro, y estábamos tres, dos hombres más y yo.
Cogí la conversación empezada y uno le decía al otro:
-Así que usted es ruso...- Y el hombre apurado porque no debía saber nada de Rusia empieza.
-Muchos rusos en Rusia. - Tras un silencio valorativo añade
-Muy buena la ensaladilla rusa- y a los pocos segundos replica.
-Muy emocionante la montaña rusa, y de que parte de Rusia me ha dicho que era- Insiste.
-Yo ser de la Estepa- Contesta el Ruso con su tosco acento.
-Buenísimos los polvorones de la Estepa- 





Baño de mujeres


Sin duda era obra de una mente preclara, un visionario. Esa costumbre de ir en parejas al baño había sido optimizada. Se acabaron los turnos. Parecía una pequeño homenaje a "El fantasma de la Libertad" de Luis Buñuel. Qué mejor lugar que sentado en un retrete para exponer y desmontar los consensos ideológicos del día a día. 


Sin embargo si alguno tiene la necesidad irrefrenable de comer tiene que preguntar por "ese lugar" donde encerrado con un pestillo puede saciar su estómago.

Los faros reflejaban en la densa niebla y la carretera se hacía difícil de ver. Las rayas en la calzada pasaban una tras otra sin solución de continuidad. El triple concierto de Beethoven ponía la banda sonora a una húmeda mañana. Era una atmósfera que me transportaba a las calles de Londres, acompañado por mis drugos buscando a nuestra próxima víctima. 
Bajo del coche y vuelvo a mi realidad. Ir a la oficina del paro siempre es una experiencia, a veces divertida, a veces surrealista y con frecuencia mísera y nimia. La niebla se había convertido en una intensa lluvia. El paraguas era obligado. 

A mi llegada a la oficina del paro, como si de un rey se tratara, las puertas se abren a mi paso. Una extraña sensación recorre mi interior. Algo pasa. ¿Dónde esta la gente? Parece que el agua se ha llevado a todas esas especies alóctonas que suelen parasitar dentro de la oficina del paro esperando a que el empleo caiga del cielo. "Los días de lluvia los parados no trabajan" pensé. Parece un buen título para mi próximo post. 
Como en la verdulería aquí también se coge número. Según escupía el ticket con mi número la megafonía me anunciaba que me dirigiera a la mesa 26. 

- Buenos días. Vengo a poner mi estado en demandante empleo - Digo amablemente.
- Es que no lo sabes hacer por internet - Me responde de forma desagradable a quién le debía haber interrumpido el café de las 10 de la mañana. 
- Si que sé, pero entonces usted no tendría nada que hacer y lo más probable es que la despidieran - Respondí entre ofendido e indignado.
- Si eso faltaría. A ver dame el DNI. - 

La señora iba de pantalla en pantalla de su aplicación informática buscando algo que no encontraba. Yo hacía rato que lo había visto. Estaba ahí, en letra grande en mitad de la pantalla. Con soberbia se levanta y se dirige a una compañera y tras lo que me parecieron cinco interminables minutos vuelve a la mesa.  Parecía que le habían enseñado. 

- Aquí tiene - Me dijo, mientras me devolvía mi DNI. 
- Sin duda yo lo había hecho más rápido por Internet -

Aunque no confío en que la oficina del paro me encuentre trabajo ahora seguro que no lo hace.