De uno de mis viajes a Murcia me encontré con una pintada que rezaba así:
Casarse una soltera recelaba,
temiendo el grave daño que causaba
el fuerte ataque varonil primero
hasta dejar corriente el agujero.
La madre, que su miedo conocía,
si a su hija algún joven la pedía
con el honesto fin del casamiento,
procedía con tiento,
sin quitarle del todo la esperanza,
hasta que en confianza
al galán preguntaba sigilosa
si muy grande o muy chica era su cosa.
Luego que esta cuestión cualquiera oía,
alarde al punto hacía
de que naturaleza
le había dado suficiente pieza.
Quién decía "yo más de cuarta tengo";
quién "yo una tercia larga la prevengo";
y un oficial mostró por cosa rara
un soberbio espigón de media vara.
Tan grandes dimensiones iba viendo
la madre y a los novios despidiendo,
diciéndoles: - Mi niña quiere un hombre
que con tamaños tales no la asombre:
un marido de medios muy escaso;
y así, ustedes no sirven para el caso.
Corrió en breve la fama
del extraño capricho de esta dama,
hasta llegar a un pobretón cadete
que, luego que lo supo, se promete
vivir en adelante más dichoso
llegando con astucia a ser su esposo.
Presentose en la casa
y, lamentando su fortuna escasa,
dijo que hasta en las partes naturales
eran sus medios en pobreza iguales.
Oyendo esta noticia,
la madre le acaricia,
y, como tal pobreza la acomoda,
al cadete en seguida hizo la boda.
Ajustada conforme a su deseo,
en la primera noche de himeneo
se acostó con su novio muy gustosa,
sin temor, la doncella melindrosa;
mas, apenas su amor en ella ensaya,
cuando enseñó el cadete un trastivaya
tan largo, tan rechoncho y desgorrado,
que mil monjas le hubieran codiciado.
La moza, al verlo, a todo trapo llora;
llama a su madre y su favor implora,
la que, en el cuarto entrando
y de su yerno el cucharón mirando,
empezó del engaño a lamentarse
diciendo que le haría descasarse.
Y el cadete, el ataque suspendiendo,
así la habló, su astucia defendiendo:
- Señora suegra, en esto no hay engaño;
yo no le haré a mi novia ningún daño,
porque tengo un remedio
con que el tamaño quede en un buen medio.
Deme un pañuelo; me echaré en la cosa
unos nudos que escurran, y mi esposa,
según que con la punta yo la incite,
pedirá la ración que necesite.
Usté, que por las puntas el pañuelo
tendrá para evitar todo recelo,
los nudos, según pida, irá soltando
y aquello que la guste irá colando.
No pudiendo encontrar mejor partido,
abrazaron las dos el prevenido:
al escabullo encajan el casquete,
y la alta empresa comenzó el cadete.
Así que la mocita
sintió la titilante cosquillita,
a su madre pidió que desatara
un nudo, para que algo más entrara.
Siguieron la función según se pudo,
a cada golpe desatando un nudo,
hasta que al fin, quedando sin pañuelo
el potente ciruelo
dentro ya del ojal a rempujones,
apenas ver dejaba los borlones.
Mas ella, no saciando su apetito,
decía: ¡Madre, quite otro nudito!
A que exclamó la vieja, sofocada:
- ¡Qué nudo ni qué nada!
Ya no queda ni nudo ni pañuelo,
que estás con tu marido pelo a pelo.
- ¡Cómo!, la hija respondió furiosa.
¿Pues qué hizo usté de tan cumplida cosa?
¡Ay, Dios se lo perdone!,
siempre mi madre mi desdicha fragua;
todo lo que en las manos se le pone
al instante lo vuelve sal y agua.
Félix María Samaniego
Cierta viuda, joven y devota,
cuyo nombre se sabe y no se anota,
padecía de escrúpulos, de suerte
que a veces la ponían a la muerte.
Un día que se hallaba acometida
de este mal que acababa con su vida,
confesarse dispuso,
y dijo al confesor: - Padre, me acuso
de que ayer, porque soy muy guluzmera,
sin acordarme de que viernes era,
quité del pico a un tordo que mantengo,
jugando, un cañamón que le había dado
y me lo comí yo. Por tal pecado
sobresaltada la conciencia tengo
y no hallo a mi dolor consuelo alguno,
al recordar que quebranté el ayuno.
Díjola el padre: - Hija,
no con melindres venga,
ni por vanos escrúpulos se aflija,
cuando tal vez otros pecados tenga.
Entonces, la devota de mi historia,
después de haber revuelto su memoria,
dijo: - Pues es verdad; la otra mañana
me gozó un fraile de tan buena gana
que, en un momento, con las bragas caídas,
once descargas me tiró seguidas
y, porque está algo gordo el pobrecito,
se fatigó un poquito
y se fue con la pena
de no haber completado la docena.
Oyendo semejante desparpajo,
el cura un brinco dio, soltó dos coces,
y salió por la iglesia dando voces
y diciendo: - ¡Carajo!,
¡echarla once y no seguir por gordo
¡Eso sí es cañamón, y no el del tordo!
Como a Don Quijote con sus libros de caballerías en mi casa también se mantenían algunos libros fuera de mi alcance. "El Diccionario Secreto I" de Camilo José Cela o como le conocíamos "El diccionario del huevo" (véase la imagen) era el libro prohibido por excelencia.
NOSTALGIAFui el otro día a cagar,
y cagué un vagón de mierda.
Eso se llama cagar,
y no esos cagones de mierda
que se ponen a cagar
y no cagan una mierda.
¡Cagar! oh placer divino,
que a mi corto parecer
aunque sea el más cochino
y nada tenga de fino,
me sabe al mejor placer.
¡Cagar! sentirla caer
la mierda sobre la taza,
notar como se desplaza
del culo para extender
un perfume que dilata,
con ansias de hacer feliz
de la más grande nariz
hasta la nariz más chata.
Por eso vengo a contar
triste de mí, mal poeta
lo que el humano paleta
nunca se atrevió a pintar.
Por eso venga a ensalzar
y cantar mucho más fuerte
los placeres de cagar
que no se pueden estar
en un silencio de muerte.
Porque aquí el hecho real
es que todo el mundo caga.
Desde el obrero sin paga
al más alto ministral.
Caga el rico, aunque sea
mierda dura o diarrea.
Caga el pobre más piojoso,
y la mierda es igual de fea.
Caga el niño, el anciano,
la niña cursi, la idiota,
el criado, la marmota.
!Caga todo ser humano!
función que a nadie rehusa
que aún el ideal sin par
en el hecho de cagar,
el estomago incluye.
Es una verdad señores
imposible de negar,
no intentemos disfrazar
las cosas simples con flores.
Veamoslas como son
en el terreno imparcial
y contésteme al final
si llevo o no razón.
Imagínate lector
que a mis estrofas honor
hace tu vista pasando.
Imagínate a tu amor,
tu Dulcinea ¡cagando!
Porque...¡Caga! es verdad
y aunque el mundo es tontería
ven tu a la realidad.
Mira como está sentada
como los dientes aprieta
sobre la falda arrugada.
Pasando está sudaderas
hechas de dulzura y miel
en la otra mano un papel
fino o basto... como quiera.
Ahora fíjate no puede
echar ese poco más
de mierda que queda atrás.
Mas se oye un ruido... se pede
se ha tirado un pedo ¡ZAS!
Ya está la mierda lanzada
mira el placer infito
de su cara iluminada
no hizo poco bien ni nada
el tirarse un buen pedito.
Al encontraros los dos,
si tu también has cagado
aunque no lo dices, claro
notarás que ella ha cambiado
y sois ambos muy felices,
lo que viene a demostrar
en este presente
que aunque a si mismo se mienta
el mundo en su trasegar
es el placer de cagar
el que más quiere la gente.
Y en fin para conclusión
que no diga el mundo entero
si no es placer verdadero
trás una buena digestión
cagar con satisfacción
y llenar un buen agujero.
La historia interminable 5ª Parte.
Asesor Laboral, Autoridad Laboral, Concurso acreedores, extinción contratos, Terracontrol, Terralabscontrol
El verano pasa sin pena ni gloria. Las únicas noticias que tenemos es que los jueces están de vacaciones y amenazan con hacer huelga. Por fin llega una noticia. El día 3 de septiembre tenemos reunión con la autoridad laboral. Ignoro que autoridad será esta ni lo que pinta en todo esto. Yo creía que con el juez bastaba. Cada día entiendo menos.
3 de septiembre de 2012.
Otra vez de mesa redonda. Bufando como jabalí llega tarde el asesor laboral de la empresa excusando su tardanza en que había tenido que ir al banco porque estaba en numeros rojos. Indignado por lo que estoy oyendo exclamo con descaro y petulancia:
-Imáginese de que color son nuestros números a 200 de marzo que estamos hoy.-
Al ver que ha metido la pata se calla e intenta que comience la reunión.
En esencia se cuenta nuestra historia desde el génesis hasta el apocalipsis pero con la autoridad laboral delante que toma nota sin perder detalle.
-Muy bien en menos de quince días tendremos el informe para el juez.- Concluye la autoridad.
20 de septiembre de 2012
La espera se hace angustiosa y nuestras arcas están vacias. Llegan noticias. Y como no puede ser de otra forma no son buenas. El jucio que tenía la Señora A. despedida en el apocalipsis de final de año ha fallado declarando el despido nulo. Esto significa que todo el proceso que hemos realizado hasta el día de hoy hay que volver a repetirlo. Suma y sigue.
25 de septiembre de 2012
De nuevo hemos sido convocados por la administracion concursal para repetir la reunión que se celebro el 27 de junio. Otra vez lo mismo pero 3 meses más tarde. Como estamos cansados de esperar y queremos irnos al paro de una vez firmamos con acuerdo y de este modo intentar que se agilice todo un poco más.
31 de octubre de 2012
Ahora toca repetir la reunión del 3 de septiembre. Al menos hemos ganado un mes. Más de lo mismo.
Las previsiones más optimistas hablan que en dos semanas estaremos en el paro, yo que soy realista y visto como ha ido el proceso digo que para mitad de diciembre.
22 de junio de 2012
Los capítulos de Twin Peaks se suceden uno tras otro. Las lechuzas no son lo que parecen. Mientras tanto la empresa tiene que hacer frente a los distintos pleitos interpuestos por antiguos trabajadores. Esta vez le toca el turno al Señor B. Éste fue despedido en el capítulo del Apocalipsis y ahora tiene el juicio final. Por azares de la vida tras el pleito el Señor B se ha puesto a hablar con la administradora concursal y ésta se ha enterando para su sorpresa que nosotros todavía estamos yendo al trabajo. Inmediatamente ha convocado una reunión para el miércoles de la semana que viene.
27 de junio de 2012
Hemos quedado en un bar. A la reunión sólo han ido nuestro abogado y el Señor M por ser nuestro representante. Las noticias que trae de la reunión no nos sorprenden pero nos indignan. Ni el jefe ni el asesor había solicitado el periodo de consultas así que lo solicitó la administración concursal la semana pasada al enterarse de nuestra situación. En la reunión de hoy se ha firmado sin acuerdo así que ahora tenemos que esperar a que el juez nos despida. Por otra parte no hace falta que sigamos yendo al lugar de trabajo. Estamos de permiso retribuido.
Ya solo nos queda esperar.
24 de mayo de 2012
Sentados de nuevo en una mesa todos los trabajadores, el jefe, el asesor laboral de la empresa y nuestro abogado.
-Para ciertos viajes no son necesarias alforjas- Dice nuestro abogado iniciando la guerra.
-No vamos a firmar nada que nos haya dado ya un juez así que si queréis que firmemos con acuerdo ya podéis buscar el dinero donde haga falta. Si la empresa no tiene lo buscáis debajo de esas piedras- Decía el abogado mientras señalaba un parterre que se veía en el balcón. -Y si no es ahí que sea un tercero el que pague- Haciendo referencia a la nueva empresa creada por nuestros jefes. (Inversiones Payaruelos en aquel momento, aka Terralabscontrol posteriormente en un alarde de imaginación)
-No vayas por ahí que no sabes de lo que hablas- Replica el jefe con cierto mosqueo.
Una hora más tarde salimos de la reunión. Una hora repitiendo como un mantra el mismo discurso. Sólo teníamos una cosa clara. El siguiente paso es que la empresa abra el periodo de consultas para que lleguemos o no a un acuerdo y poder así liquidar nuestros contratos.
7 de junio de 2012
Han pasado dos semanas desde la reunión en la asesoría. Nosotros seguimos acudiendo al puesto de trabajo. Matamos las horas viendo series y películas en el ordenador. El Señor R ha cogido la baja. Al menos no nos da el coñazo.
De momento ni el jefe ni el asesor han alentado ni por el culo. Cansados de la ausencia de información le preguntamos al jefe que qué pasa con el periodo de consultas.
-Yo no quiero saber nada. Preguntadle al asesor.- Responde con su cara de a mi no me preguntes.
Hablar con el asesor es una tarea harto complicada pero cuando nuestro representante el Señor M. lo consigue nos dice que no nos preocupemos que ya está solicitado y que en cualquier momento se abrirá.
